Abr 05, 2017 | Post by: Slow Fashion Next No Comments

Lily Cole: la joven modelo que cambió las pasarelas por el activismo

Por Giovanna Volpe, colaboradora de Slow Fashion Next.

Imagen de portada: Lily Cole.

Una de las modelos británicas más reconocidas es ahora un ejemplo de emprendimiento social y medioambiental.

Atrás quedaron los días en que esta pelirroja con cara de muñeca desfilaba y posaba para los grandes diseñadores de moda. Descubierta con tan sólo 14 años, inició de repente su carrera como modelo. A los 16 obtuvo su primera portada de VOGUE y su imagen empezó a aparecer en todas las revistas y campañas publicitarias para un sinfín de marcas.

Los diseñadores más prestigiosos, como John Galliano, Carl Laggerfield, Alexander Mcqueen, Vivienne Westwood o Jean Paul Gaultier la querían para sus desfiles y así formó parte de la generación de las modelos que marcaron la época de los 2000 como Gema Ward, Sasha Pivovarova o Tanya Dhiazileva… En 2004 ganó el premio de la categoría “Mejor modelo del año” de los British Fashion Awards.

Su cara infantil, y a la vez de muñeca extraña, su altura, grandes proporciones y su melena roja le han hecho posicionarse en la historia de la moda como una de las modelos raras más cotizadas.

Anuncio perfume Moschino I love a principios de los 2000.

Pero Lily también destaca por ser actriz y por obtener una doble matrícula de honor en la carrera de Historia del Arte de la Universidad de Cambridge. Sí, mientras caminaba por las pasarelas y esperaba los flashes, Lily Cole cursaba su carrera universitaria con buen rendimiento y combinaba su trabajo y estudios con proyectos de actuación. Una joven polifacética.

Aparentemente esto no es lo que se espera de una modelo. Normalmente las modelos caen en el olvido o extienden su fama por medio de otros proyectos y razones. Las más consolidadas se mantienen como Cindy Crawford, Naomi o Kate Moss… Pero son algunas las que aprovechan su fama acumulada en las pasarelas y portadas para emprender y colaborar en proyectos que involucren causas sociales y medioambientales.

Vestido para la ceremonia de los Oscars de 2017, diseñado por Vivienne Westwood y fabricado con plástico reciclado.

En este caso,  desde que se alejó del mundo de la moda en el 2012, Lily Cole emprendió un camino de activismo y proyectos personales, además de representar campañas publicitarias de marcas de productos sostenibles.

Ella misma creó la marca de ropa ética The North Ciruclar basada en la producción local de prendas y complementos de punto con material exclusivamente británico y, el mismo año que abandonó las pasarelas, lanzó una línea de maquillaje para The Body Shop libre de maltrato animal bajo el eslogan “Beauty with heart” (Belleza con corazón).

Lily Cole en el norte de Ghana aprendiendo la fabricación de manteca de karité para su línea de productos de The Body Shop.

Una de sus labores más relevantes de activismo social es Project Literacy, una iniciativa que encabeza desde el año pasado para la concienciación sobre el analfabetismo mundial y fomentar la creación de ayudas y recursos de alfabetización a quienes no han tenido nunca acceso a una educación. Por otra parte, también es la fundadora de IMPOSSIBLE, un proyecto empresarial impensable.

La ex modelo lo describe como una plataforma basada en la “economía compartida” (gift economy). Su intención es la de promover un “nuevo sistema de valores” diferente al que constantemente recibimos de las grandes empresas y los medios de comunicación. Por el contrario, este sistema consiste en pequeños actos de amabilidad humana y se fundamenta en el valor del tiempo y en la atención en las necesidades del prójimo. Además, IMPOSSIBLE también ofrece sus propios productos, creados de manera sostenible con la sociedad y el medioambiente, con tal de demostrar que el abastecimiento ético y la transparencia en la cadena de producción no es sólo posible, sino también es el primer paso hacia el consumo responsable y consciente.

Lo que Lily Cole pretende con esto es alzar la voz sobre la necesidad de que toda compañía, ya sea grande o pequeña, mejore su impacto social y ambiental.

Ella misma declaró a la BBC que: “Uno puede tener mentalidad empresarial y seguir siendo socialmente responsable. Las empresas sociales son un modelo probado y comprobado. Aunque no es la norma. Hay un montón de ejemplos exitosos sobre ello. (…) Es un reto para cualquier nuevo negocio tener éxito desde una perspectiva de ganancias. Cuando eso se combina con preocupaciones acerca de su impacto social y ambiental, se vuelve aún más difícil” y que “es tan difícil dejarse llevar por el sueño de una idea gigantesca que cambie el mundo, pero hay que empezar con poco y conseguir algo adecuado para una pequeña audiencia”…

Línea de joyería ecológica para apoyar su proyecto Wild Rubber.

Por último me gustaría destacar su proyecto “Wild Rubber” el cual, con el apoyo de Sky Rainforest Rescue y del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), intenta proteger un billón de árboles en Acre, una zona amazónica del norte de Brasil, de la deforestación.

Por medio de la creación de un sistema de comercio justo que asegure a los extractores de goma tradicionales mantener su actividad ancestral, gracias a la fabricación de nuevos productos o a la colaboración con marcas que necesiten este producto ecológico para sus productos. Así la modelo y activista lanzó, a través de Wild Rubber, una línea de joyas sostenible fabricadas con la goma salvaje del Amazonas, así como también  un modelo limitado de deportivas de la marca francesa Veja.

Campaña publicitaria para las deportivas ecológicas Veja.

Para mí, Lily Cole no es una modelo cualquiera fuera de estándares estéticos ni de categorías. Ella nos sirve como ejemplo del poder del emprendimiento ético con fines responsables, como el proyecto y la labor de Slow Fashion Next. Por este motivo considero que se merece esta selección dentro de los artículos sobre mujeres líderes en moda sostenible. Y para acabar os invito a conocerla mejor visitando su página web donde además de su trabajo como modelo, encontraréis también todos los proyectos e iniciativas que ha emprendido.

No soy antimoda, la industria no tiene toda la culpa. Es un tema de estructuras generales. Sólo creo que hay que prestar atención a la manera en que fabricamos productos.[1]-Lily Cole.

[1] Lily Cole, la modelo intelectual de la escena inglesa. Por Brenda Otero. S Moda, El País. 2012.

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