Arabel Lebrusan 3

¿Qué rodea a la industria de la joya en cuanto a prácticas sostenibles?

Por Jose Luis Fettolini, Diseñador de Joyas y Director de la plataforma formativa Workshop R2.

Imagen de portada: Colección Filigrana realizada en plata 100% reciclada de Arabel Lebrusan. Fotografía: Akio.

El concepto de la sostenibilidad es algo a lo que ya estamos acostumbrados a escuchar. Podemos decir que es una tendencia establecida y muy presente en diferentes sectores, desde la alimentación, los vehículos, o la moda. Es cada vez más común acudir a los supermercados y ver como la sección de productos biológicos va en aumento, algo que indudablemente se debe a la fuerte demanda por parte del consumidor.

Sobre moda, algo que aún puede sonar un poco desconocido al consumidor medio, se está trabajando duro por parte de empresas innovadoras para eliminar la explotación laboral en las producciones deslocalizadas, en la creación de fibras ecológicas y en la durabilidad de cada prenda.

Como digo, existe una cierta preocupación por parte del consumidor y muchos emprendedores pero, por otro lado, existen sectores como es el caso de la joyería, donde la falta de información es algo muy común. La joyería está asociada al sector del lujo, y eso hace pensar al consumidor de que se trata de una industria exenta de prácticas que atenten contra el medioambiente. La falta de información y hermetismo que siempre ha caracterizado a este sector es lo que provoca que se sepa muy poco. El joyero habitual es una persona que mantiene en secreto sus proveedores y poca información ofrece de donde proceden las materias primas que utiliza, también debido a por que ni él mismo lo sabe. Se trata de una cadena de suministro dudosa y poco clara, donde solo prima la calidad de los materiales y no el saber de donde proceden o de qué forma se han extraído.

Artesana en Kenia trabajando para la firma de joyas “Made”.
Fotografía: Cedric Mungai.

La única información que se lleva el cliente es que el anillo de diamantes que acaba de comprar procede de la tienda de la esquina y poco más.

A título personal y después de muchos años trabajando como diseñador, la búsqueda de nuevos horizontes hizo que me encontrara con la problemática que rodea a la industria de la joya en cuanto a prácticas sostenibles. Y lo primero de lo que me di cuenta fue la falta de información que existía sobre el tema, sobre todo al compararlo con otras industrias como he mencionado antes.

Esa falta de información, preocupación y ganas de saber mucho más, me llevó a estudiar el tema en profundidad, conociendo las problemáticas que se esconden detrás de las materias primas comúnmente utilizadas debido a su dificultosa trazabilidad y a su vinculación directa con la minería para su extracción, y no hay que olvidar que la minería es una de las industrias con mayor impacto en nuestro ecosistema, por no hablar de los sucesos poco éticos socialmente hablando a los que se la ha vinculado.

Explotación minera de oro.
Habitantes locales de Cajamarca, Perú, contemplando el impacto de la minería de oro en sus tierras.
Fotografía: Malú Cabellos.

Por otro lado, el alto valor económico de estas materias primas, ya sean metales o piedras preciosas, ha ocasionado que prolifere la explotación ilegal, la cual causa un impacto desmesurado tanto en deforestación, contaminación de acuíferos con sustancias altamente tóxicas, la explotación infantil, y la violación de los derechos humanos.

Así que si indagamos un poco podemos darnos cuenta que el impacto de una joya es tan nocivo o peor como el de cualquier otra industria. La joyería es un producto que su consumo está asociado en gran parte a la celebración y, como no también, a valores como el el amor. Así que un producto vinculado al lujo y a este tipo de valores emocionales tan especiales, es completamente contradictorio y sumamente grabe el que esté manchado por prácticas tan poco éticas.

Pero al igual que está sucediendo en otros sectores, empieza a proliferar el consumidor curioso y empático, el cual cuenta cada vez con más información y un amplio acceso a ella gracias a las nuevas tecnologías. Seguramente que ya le ha llegado alguna información sobre el tema, como podría ser el concepto “diamantes de sangre” lo que origina que a la hora de comprar una joya ya realiza algunas preguntas en los establecimientos como por ejemplo, de dónde proceden los diamantes y si estos son libres de conflicto.

Alianzas de Diamond Foundry.
Fabricado en oro de 18k y diamante cultivado en laboratorio.
Fotografía: Diamond Foundry Inc.

Como digo, al empezar a estudiar este tema, la falta de información fue lo primero que me encontré, pero lo segundo es que me permitió conocer proyectos realmente interesantes vinculados a diseñadores y organizaciones con una visión muy clara de cómo debe de ser su trabajo: ético y responsable con el medio ambiente. No solo ofreciendo calidad en sus productos si no también una trazabilidad clara de las materias primas utilizadas, y de esta forma saber en que modo se han extraído y que personas están detrás de esa actividad.

Todo este talento e iniciativas han sido sin duda uno de los detonantes para embarcarme en la aventura de escribir un libro con la editorial Promopress que trate el tema de la sostenibilidad en joyería desde un punto de vista educativo, ya que considero que cualquier firma o autor que se inicie en el presente debe contar con estos valores de forma normalizada, primero obviamente por principios, pero también debido a que cada vez más las exigencias del consumidor irán en esta dirección.

Libro Sustainable Jewellery

Lo importante del libro, a parte de profundizar en cada uno de los aspectos en los que hay que focalizar los esfuerzos para aportar soluciones sostenibles por parte de un autor o firma de joyas, es que cuenta con la participación de más de 80 firmas, autores, diseñadores y entidades, que muestran que si es posible idear y fabricar joyas bajo parámetros sostenibles y éticos. Firmas como Tiffany & Co, Chopard, Louis Vuitton, Tejen, Majoral, etc o diseñadores como Ana Khouri, Arabel Lebrusan, Jaume Labro, Cherry Boonyapan o Lia Terni, son un claro ejemplo de ello, y en el libro nos explican cómo han desarrollado sus proyectos en esta dirección, un hecho que demuestra que la sostenibilidad no es tan solo un valor del futuro, lo es también del presente.

La prueba es, que cada vez son más las firmas y diseñadores que apuestan por una joya ética y sostenible, ofreciendo a sus consumidores una información clara y honesta. También puedo decir que desde mi inmersión en este tema, se ha convertido en una constante tanto el asesorar a empresas como el formar a nuevos talentos en la implantación de conceptos sostenibles en el desarrollo de su actividad en la industria de la joya, minimizando su huella e impacto medioambiental, al mismo tiempo que se aportan soluciones sociales.

Lo que está claro es que el impacto de cada una de nuestras acciones como especie no puede ser cero, pero si que podemos reducir la huella nociva que dejamos en nuestro planeta gracias a importantes cambios e incluso también gracias a los pequeños gestos.

El presente y el futuro ya están aquí, y es donde ese consumidor concienciado y empático irá en aumento, teniendo cada vez más información al respecto y realizando cada vez más preguntas, lo que requiere que las empresas actuales y las que vengan en el futuro, estén preparadas para ofrecer una respuesta.

· Imágenes vídeo cedidos por Jose Luis Fettolini.

-Las ideas y opiniones de este post pertenecen a su autor/a. Slow Fashion Next no se responsabiliza de los contenidos-

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