Plantéate el reto de descubrir las debilidades y fortalezas de la marca que quieres crear, te ayudará a ganar en seguridad

Por Cris B. colaboradora de Slow Fashion Next

Foto portada: Colección de Cris B. Foto de Alfredo Bravo

En seis post bimensuales voy a compartir la experiencia de mi propia marca para que vuestros comienzos sean un poco más fáciles y seguros.

Empezar con tu propia marca no es fácil. Hace tiempo que me descubro imaginándome vendiendo mis diseños en una tienda. Veo a la gente por la calle y pienso que el estilo de ropa que me gusta les sentaría genial. Veo un precioso vestido y me da rabia no haber sido yo quien lo ha pensado. La gente me dice que porque no vendo esas maravillas que hago para mi. Me veo, me veo diseñando un vestido o un bolso o unos zapatos. Me encanta tocar los materiales, ver los colores, imaginarme las combinaciones. ¿A qué piensas esto? Pero, ¿cómo empiezo con mi propia marca?

Por todos los lados te llueven las frases de: “sal de tu zona de confort”, “nunca abandones tus sueños”, “el mundo es de quien se la juega”, “encontrarte a ti mismo es una de las formas de ser feliz”. Y tú con tu cabeza a cien por hora poniendo en una balanza los pros y los contras, intentando equilibrarla y ver que camino escoger. Ya te digo que nunca conseguirás saberlo hasta que no pases a la acción. Se que tu cabeza no para de dar vueltas, al menos la mía no paraba.

CÓMO EMPEZAR TU PROPIA MARCA (H2)

¿Ya te has decidido a empezar con tu propia marca? ¡¡Bien!!. Pues ahora siéntate y escúchame. Se cuantas preguntas tienes porque yo también me las hice. Sabes que tus amigos y tu familia te apoyan, pero en esto estás solo tú y tu idea. Seguro que llegará un momento que pensarás que te has confundido. Sigue adelante. Me gustaría decirte que si tu idea es buena triunfará, pero no es así. Por eso hay que lanzarse pero con red. Trazarte un camino y ser capaz de desviarte si es necesario. Reorientarte sin perder tu esencia. No debemos olvidar que si emprendemos un camino con nuestra marca es para vivir de ella, es porque queremos que sea nuestro modo de vida y subsistencia, y para eso hay que vender.

Os sugiero que cojáis un papel y anotéis, así nos daremos cuenta si ya estamos “casi” preparados o nos falta alguna cosa por precisar o incluso revisar nuestras preferencias. Es complicado querer ver que en algún aspecto hay que matizar nuestra idea, que tu marca no está lista. Pero no abandones, sólo da un rodeo, es una pequeña bifurcación de tu camino que seguro volverás a coger.

Planifica, es tu viaje. Colección de Cris B. Foto de Carlos Rodríguez Aguirreche

QUIÉN NOS ACOMPAÑA: LA AVENTURA DE EMPRENDER

Es fundamental pensar cómo vamos a empezar con nuestra marca. ¿Estamos solos? Es cierto que muchas marcas empiezan muy poco a poco y son de una sola persona. Pero tenemos que tener en cuenta que habrá tareas que se multiplicarán. Tareas que a lo mejor no nos gusta hacer: números, precios, logística, preparar envíos, pensar como va a ser nuestro packaging, definir un logotipo e imagen.

No estoy diciendo que no se pueda, pero exige días de 26 horas y mucha mucha organización y definición de objetivos a corto y medio plazo. Os aconsejo que aunque empecéis muy poco a poco vayáis pensando que haríais o como solucionarías un alza en ventas, o simplemente una evolución de nuestra marca que necesite apoyo de otras empresas. Evidentemente dependiendo de si es ropa, complementos, zapatos, etc. tendremos que plantearnos si podemos empezar solos o ya necesitaremos un taller.

QUE HAGO DIFERENTE: EL CORAZÓN DE TU MARCA

Este es el punto más duro porque nuestro producto nos sale del corazón. Hay que hacer un gran ejercicio de crítica para desmontarnos a nosotros mismos “nuestro sueño”. Pero hasta que no dividamos el producto como un puzzle, no veremos cuanto de diferente es, o cuanto de interesante. Creer en tu producto es muy importante, pero más todavía es ser crítico con él, pero sobre todo, no penséis que por ser una marca sostenible o ecológica ya tenéis a un público fiel.

En este punto hay que mirar a la competencia frente a frente, de analizar a nuestra competencia como marca. Si todavía no hemos creado la marca podemos ver con quien queremos compararnos o como queremos que sea, pero siempre teniendo en cuenta que ellos no pueden ser un espejo nuestro. Nosotros hemos de buscar ese espejo pero de otro color. Y siempre teniendo en cuenta nuestros límites y pensando que llegar a donde están ellos les ha costado un tiempo. También es importante que comparemos con empresas online y tiendas físicas dependiendo de cómo queramos empezar o a donde llegar.

¿Cuál es tu personalidad? Búscala. Colección de Cris B. Foto de Alfredo Bravo

QUIÉN NOS VA A COMPRAR: ¿QUIÉN ES NUESTRO CLIENTE?

Ni tu madre ni tus amigos valen para responderte a esta pregunta. Esta pregunta te pone los pies en la tierra de repente. Un producto puede ser bueno o malo pero si nadie lo compra dejará de existir. No debemos pensar que por sacar un producto precioso y barato vamos a vender, o, al contrario, que uno caro tiene un público más reducido pero siempre dispuesto a comprar, o como os decía antes, por ser ecológico ya tenemos a parte del público a nuestros pies.

Y aquí volvemos a sacar la diferenciación y buscar el alma del producto. ¿Cómo buscar la parte emocional para que un futuro comprador que ve miles de productos parecidos en miles de tiendas online o físicas, se le despierte la necesidad de comprar? Esa es la palabra clave que le emocione tanto que tenga que ser suyo. Difícil, muy difícil, sobre todo mantenerlo, pero cuando se consigue y notas esa satisfacción, no necesitas más. Yo en mi tienda me alegro mucho más de los clientes que repiten sus compras que los nuevos, porque ves que algo estás haciendo bien.

El relax que siempre queremos tener expresado en una foto. Momentos Cris B. Foto de Alfredo Bravo

Hay muchos otros puntos que revisar antes de tirarnos a la piscina, pero estos serán nuestro primer apoyo, nuestro primer foco para sentarnos y trazar una ruta. Arriesguemos con cabeza. Cuando cocinamos tenemos unos ingredientes y unos pasos a seguir. Luego, a veces, cambiamos el orden o usamos más tiempo o echamos más cantidad y eso es lo que hará una receta personal, que puede gustar o no. Por eso tampoco sabemos si va a llevar a un éxito seguro. La receta para comenzar con tu propia marca, la humildad.

Espero que os hayan entrado muchas ganas de descubrir cuales son vuestros retos. Nos vemos por aquí para continuar. Hay muchos más.

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