Reciclaje creativo, recuperación de habilidades y decrecimiento.

 

Imaginemos un mundo en el que todo estuviera repartido de manera más equitativa.

Si cada persona trabajara un poco menos, más personas podrían trabajar.

Y si empleáramos el tiempo que no estamos trabajando en recuperar habilidades como puede ser la costura (lo llevamos a nuestro terreno pero es aplicable a cualquier cosa), podríamos por ejemplo, poner una aplicación sobre la mancha o agujerito que nos hace no ponernos esa chaqueta que aún está en tan buen estado…

Este tipo de actitudes crean una reacción en cadena que nos hace por un lado valorar más los trabajos manuales (entendemos que llevan mucho tiempo realizarlos), nos hace darnos cuenta de que somos capaces de hacer muchas cosas con nuestras manos, nos empoderan, nos ayudan a desarrollar nuestra imaginación…y encima alargamos la vida de esa prenda que no podría más que ser sustituida por una nueva.

Sería maravilloso que las cosas nos duraran el doble de tiempo de lo que nos duran y para esto es fundamental un cambio de hábitos.

Parece que hay una obsesión, con esto de la crisis, por recuperar el estado de bienestar que se nos vendió en épocas de bonanza económica… pero los recursos que nos ofrece el planeta no pueden soportar ese ritmo de consumo. Y si nos centramos en términos económicos este ritmo sólo es viable si tenemos a medio planeta en condiciones de esclavitud.

¿Realmente queremos alimentar esta rueda?

El decrecimiento es una corriente de pensamiento político, económico y social favorable a la disminución regular controlada de la producción económica con el objetivo de establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, pero también entre los propios seres humanos. (extraído de wikipedia)

¿Por qué no parar un poco la máquina?

No somos expertas en economía, realmente se nos escapa bastante cuando leemos artículos a favor o en contra del decrecimiento.

Y es que no es tan sencillo, y no sabemos cómo habría que hacerlo. Lo que sí sabemos, es que no es posible seguir a este ritmo. Por esto aportamos muestro pequeño grano de arena en lo que sí conocemos, que es el terreno de la confección, y planteamos la alternativa del reciclaje textil creativo con objetivo de frenar el consumo desaforado.

Tiene que haber un cambio de mentalidad global que no sería fácil de asumir pero hay muchos gestos que podemos empezar a hacer

Un comienzo, siguiendo con la ropa, puede ser comprometerse comprar cada año x prendas menos que el año anterior (cada quien ha de valorar cuanto consume y con cuanto se puede comprometer…), mirando bien que las que compremos nos garanticen que han sido confeccionadas de manera sostenible.

Junto a esto hay muchas cosas que están a nuestro alcance como participar en grupos de consumo que apoyen a pequeños productores en ecológico, compartir vehículo cuando tengamos que hacer desplazamientos, participar en bancos de tiempo o un paso más allá empezar a usar una de las muchas monedas sociales que hay en curso…

Son gestos que poco a poco van generando cambios en cada persona que se alimenta de ellos y se van expandiendo en sus redes cercanas y que quizás por ahora suene a utopía, pero suponga la transformación social hacia un mundo en el que podamos vivir mejor.

Imagen de Wikipedia.

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AltrapoLab son expertas en upcycling y reciclaje textil creativo y amigas y colaboradoras de Slow Fahion Spain.

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