¿Post-consumismo? reflexiones entorno al presente y futuro de las compras · 2 de 2

Segunda parte del post

La ilusión de encontrar las respuestas a nuestros problemas más intangibles, a nuestras inseguridades y miedos, a través del “ir de compras” o “poseer cosas” ha tenido un impacto tremendo en la sociedad. Se ha incluso llegado a instaurar verdaderas “estrategias del terror” bombardeando de malas noticias y de peligros las masas para incentivar el consumo que es totalmente razonable (en óptica de negocios), si pensamos que por cientos de miles de años, se ha vivido con la preocupación crónica de llegar a mañana.

Sacar a la superficie esa preocupación ancestral, que nos lleva a acumular bienes, a comer todo lo que podamos hoy, es tan fácil como seguir enseñando problemas y crisis, aunque sean a miles de kilómetros.

El modelo linear actual, viciado por la imperante necesidad fisiológica de fomentar el  consumo a toda costa, lleva empujando desde hace varias décadas las personas personas en buscar la felicidad y la seguridad en productos de todo tipo, en prendas a la última moda, en bellezas de anuncio.

Las plazas de las ciudades, lugares sociales por excelencia en el pasado, se han vaciado a favor de los centros comerciales. Cientos de tiendas que ofrecen “objetos” que quizás no sean tan necesarios, pero  nos pueden dar un “subidón” en un mal día, al fin y al cabo todo el mundo se merece un regalo, una satisfacción, no creéis?

– ¿y la moda qué tiene que ver con esto? – La moda, es de los sectores más emblemáticos, más afectados por el consumismo. El fast fashion, es perfecto para que no haya estancamientos, para producir, consumir y generar economía.

Pero.. ¿ganamos todos? ¿son los compradores de ilusiones más felices? ¿Están cumpliendo con las promesas, las panaceas?

y por el otro lado ¿esos puestos de trabajo que “mejoran” la vida a millones de personas, en los países subdesarrollados, son verdaderamente positivos para sus vidas? o ¿quizás sería más valioso, que trabajaran en otras cosas que favorecieran el entorno local y su independencia económica?

¿Cómo está la situación? ¿Cómo se encuentra el consumismo ahora mismo? y ¿que nos espera para los próximos años? – si las personas necesitan vestirse, están estresados y quieren “un regalito”, además les apetece cambiar su look y variar continuamente, ¿existe otro tipo de consumo? ¿que hay al horizonte?

Bueno, no tiene un nombre ni una forma bien definida todavía pero si, se está experimentando un cambio de dirección. Le llamaremos post-consumismo.

Gracias a internet, una mayor educación y concienciación, muchas personas, están, cada vez más, abriendo los ojos, se han dado cuenta que la felicidad no es esa, glamourosa, derrochadora y deshumanizada de los anuncios, que las necesidades intangibles no se compran, se construyen, se crean con los demás. Nuevas formas de consumo, más experienciales, más divertidas y prácticas están marcando el presente y el futuro de la moda. El DIY (hazlo tú mismo), la auto-fabricación, el consumo colaborativo, o a tiempo (como el alquiler de prendas) está en auge y nos dan pistas sobre cómo será la sociedad post-consumista. Más educada forzosamente, por los problemas económicos, ambientales y sociales que ya muestran su consecuencias y sus límites al modelo actual, empezamos a ver nuevas formas más eficientes de crear valor y satisfacer las inquietudes y necesidades humanas.

Consumir da trabajo (¿qué trabajo?), genera economía (¿qué economía?), reduce recursos (¿de qué manera?), satisface necesidades (¿seguros, podíamos hacer lo mismo con algo no material?) y así seguir..

Siento mucho haberos planteado muchas más preguntas que respuestas. Es un tema muy complejo y podríamos seguir hablando años, tranquilo ya está, por ahora. Pero bueno, lo importante es empezar de algún punto, ¿no creéis? 😉

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