7 motivos por los que NO participar en Black Friday

black friday portada

Rebélate a la imposición consumista del Black Friday.

Por el equipo Slow Fashion Next.

Hoy en día parece obligatorio participar en la Semana Black Friday. En sus comienzos se centraba más en productos electrónicos, pero en 2020 la moda es otro sector clave en la celebración de esta fiesta del consumismo.

Algunas marcas lo utilizan para captar clientes nuevos, otros para continuar vendiendo a sus clientes existentes, y otros simplemente lo hacen porque “es lo que toca”. Estas últimas, sin plantearse si realmente les conviene o si está en línea de sus valores, simplemente por “quitar clientes” a sus competidores. En cualquier caso, la única motivación que mueve a estas marcas es aumentar sus cifras de facturación, sin importar cuestiones éticas o ecológicas.

Desde que en 2012 llegara el fenómeno Black Friday a España, son muchas las marcas que se han cuestionado no tomar parte en uno de los eventos comerciales más importantes del año, y las más transgresoras, en su mayoría del sector Slow Fashion, han decidido oponerse a la celebración de Black Friday. ¿Sus razones? Te las contamos a continuación.

Fomenta el consumismo innecesario.

Las rebajas de Black Friday no solo están centradas en agresivos descuentos. Esta oferta está dotada de un carácter temporal, lo que potencia la urgencia por comprar lo más posible, lo antes posible, antes de que se agoten las existencias.

A nivel psicológico, cuando los compradores sienten que un bien es escaso y tienen poder adquisitivo para poder adquirirlo, aumentan los niveles de ansiedad ante la idea de que otro comprador podría comprarlo antes. Cuando esto sucede, la necesidad de comprar se convierte en real. Por esta razón, carteles como “hasta fin de existencias”, o “Date prisa”, están creados para generar una falsa sensación de urgencia que estimula al consumidor a comprar por impulso.

cartel buy me now

Desvirtúa la percepción de valor.

Muchas marcas entran en una carrera por ver quién ofrece los precios más rebajados para desbancar a sus competidores y maximizar sus ventas. Como resultado, podríamos decir que las marcas han maleducado a sus compradores a comprar una camiseta al mismo precio que un café.

Estos precios tan bajos solo son posibles con malas condiciones laborales en las fábricas y no reflejan el tiempo y los recursos que se han empleado en confeccionar los productos que compramos.

En definitiva, las marcas son las primeras responsables en otorgar valor a la ropa que venden. Esto se consigue reflejando en sus precios el verdadero valor del agua empleada, el impacto de su transporte o las habilidades de los implicados en la cadena de suministro.

Genera grandes cantidades de residuos…

Todo tipo de embalajes de plástico, cajas de cartón, celofán, bolsas, etiquetas, por no hablar del packaging de cada uno de los productos que se adquieren. Todo suma cuando millones de productos adicionales son comprados en todo el mundo en el transcurso de tan solo una semana.

Por su parte, las devoluciones de compras online ascienden a un 20% del total de las compras en el canal online. Esto es debido a ventajas que se ofrecen a los clientes como envíos y devoluciones gratuitos, o el hábito que grandes marketplaces están inculcando, como el de comprar varias tallas para después devolver lo que no nos quede bien.

…y también de contaminación.

Solo en EE.UU, las devoluciones genera 15.000 millones de toneladas de CO2, lo que equivale a 3 millones de vehículos circulando durante un año entero.

Debemos ser conscientes de lo que ofrecemos si decidimos participar en Black Friday, así como de las consecuencias que esto genera en el medio ambiente.

No solo la mercancía que vendemos debe estar alineada con principios sostenibles, sino también la manera en la que vendemos y distribuimos esta mercancía refleja nuestros valores como marcas.

Es nuestra responsabilidad concienciar a los consumidores de sus necesidades reales a la hora de plantearse comprar en Black Friday.

mujer tendiendo bolsas de plastico

Baja drásticamente los márgenes de los pequeños negocios.

Muchas marcas con pequeñas producciones se ven en un compromiso cuando llega el momento de tomar la decisión de participar o no participar en el Black Friday. Esto se debe a que justo cuando llega el frío en nuestro país, sería el momento de promocionar las colecciones con unos descuentos hasta el 70%. En grandes grupos textiles donde sus productos cuentan con un alto nivel de rotación, se benefician de las economías de escala. En este tipo de empresas ya cuentan en sus pronósticos de compras con que durante un par de días tendrán que tirar los precios si quieren salvar la temporada.

Sin embargo, en las marcas pequeñas, tienen la misma colección durante toda la temporada, y si se dedican a vender con estos descuentos, ¿qué margen les queda? Lo más coherente para estas firmas desde luego sería centrar sus períodos de rebajas en enero y julio. En estos períodos es cuando realmente necesitarían deshacerse de stock sobrante, en caso de que lo hubiera.

Apaga la voz de las marcas que quieren hacer bien las cosas.

Cada vez existen más marcas independientes que alzan la voz y se rebelan en contra del Black Friday. Estas marcas quieren promover un consumo consciente y distanciarse de otras marcas que están a favor de realizar descuentos agresivos.

En definitiva, quieren cambiar los patrones de consumo y animar a la gente a comprar solo lo que realmente necesita.

El fenómeno de la moda sostenible ha llegado a nuestras vidas para instaurar algo de cordura en la locura de la sociedad consumista en la que nos encontramos.

A día de hoy, muchas marcas de nuestro directorio de Moda Impacto Positivo dicen NO al Black Friday con la intención de impulsar una moda más sostenible. De esta manera pretenden dotar de significado a cada una de las prendas que producen. También consiguen de esta manera justificar la creatividad, el diseño y las prácticas éticas implicadas en el proceso de producción.

Ataca al sector de la artesanía.

La confección a medida y la artesanía son industrias que están en peligro de extinción. Esto se ve potenciado en los últimos tiempos con la expansión masiva de conglomerados de fast fashion.

Si de verdad queremos preservar estos valores, debemos actuar con coherencia y alineados con los valores que predicamos como marcas.

Solo en nuestra mano está el futuro de estas pequeñas industrias.

disenadora de moda en taller

Evidentemente, solo porque nosotros como marca no decidamos apoyar Black Friday, no va a cambiar un evento que genera millones de euros en tan solo unos días. Especialmente este año con la pandemia, los stocks acumulados serán mayores que los de años anteriores en las mismas fechas, por lo que podremos esperar descuentos más agresivos. Al mismo tiempo, también es cierto que los consumidores están cambiando sus prioridades a la hora de comprar, y quien se tenga que fijar en nosotros, se fijará, hagamos o no Black Friday. Y éste, es el primer paso hacia un cambio de paradigma en el que se valore más y se gaste menos.

Y tú, ¿qué otras razones podrías tener para no sumarte a la iniciativa Black Friday en tu marca de moda sostenible?

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3 Respuestas a
  1. Hola,

    Muchas gracias por vuestro post. Soy Cecilia de la tienda de humus de Palma de Mallorca. Hace 8 años que me dedico al pequeño comercio, en concreto a la venta de ropa sostenible. El primer año que me encontré con el Black Friday, no lo entendí muy bien pero lo acepté. Era un día del mes de noviembre donde curiosamente teníamos que vender las prendas, casi recién llegadas a la tienda, con descuento. Eso hizo que el resto de días de esa semana prácticamente no tuviéramos ventas.

    Después fuimos viendo atónitos como cada año el fenómeno Black Friday iba haciéndose más grande y, de un día pasamos a 2 o 3 días, después a una semana y ahora ya hemos empezado a oír anuncios con el mes Black Friday… Esto implica que mucha gente decide hacer las compras de Navidad durante el Black Friday para comprar con descuentos por lo que, la mejor época de la temporada de invierno para el comercio, se ve aún más desinflada. Así que, como estrategia comercial parece bastante desastrosa.

    Por otro lado, me parace muy importante lo que decís respecto al VALOR de las prendas. Si tu valoras lo que vendes porque sabes que tiene una calidad y que se ha confeccionado con criterios de justicia social y respeto al medio ambiente, no deberías verte en la tesitura de tener que bajar un precio ya de por sí ajustado. Las rebajas y descuentos han sido utilizadas tradicionalmente para vender tallas sueltas o modelos que, por el motivo que sea, no han gustado tanto. Pero, si tenemos que vender la ropa recién llegada con descuentos entonces no nos queda margen para subsistir.

    Incluso las rebajas de enero y julio me parecen precipitadas porque, la mayoría de las personas empiezan a comprarse ropa de temporada cuando sienten el calor o el frío, y resulta que Julio es el mes de más calor y febrero el de más frío. Así que empezamos a vender las bufandas y jerseys de lana en periodo de rebajas, al igual que las camisetas, vestidos o sandalias más veraniegos…

    Bueno, dicho esto, a ver qué hacemos este año con el Black Friday! Gracias por todo lo que hacéis. Un abrazo

    1. raquel

      Celia! Muchísimas gracias por compartir tu experiencia como marca de primera mano, nos ha encantado leerte y seguro que sirve para que también los consumidores vean realmente de qué va esto del Black Friday 😉

      Un abrazo,
      Raquel

      1. Buenísimo este contenido, es como si ambas estuviéramos de acuerdo en algo y me hace sentir que no estoy sola en lo voy emprendiendo. Mi nombre es Annie soy de Perú y tengo más de 5 años emprendiendo una marca de accesorios aqui, es una marca de Accesorios florales y todo es trabajado artesanalmente, la primera que escuche sobre Black Friday no lo entendia, pero por presión lo hice 1 vez y la verdad no me senti nada bien haciéndolo ya que nuestros productos son artesanales y es recibir menos pago por un trabajo tan minucioso como lo son nuestras piezas, estamos aprendiendo de sostenibilidad con ustedes, gracias les mando un fuerte abrazo.

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