Kate Fletcher: La pionera del slow fashion

Conoce la mente femenina que definió el movimiento “lento” hacia la moda sostenible

Por Giovanna Volpe, colaboradora de Slow Fashion Next.

Foto de Portada: Kate Fletcher from London College of Fashion.

La cultura de masas lo cambió todo; incluso la producción de ropa para vestir. Hasta hace una década creíamos en el fast fashion como el único modelo habido y por haber y nos olvidamos de que nuestros abuelos todavía se vestían a medida con ropa hecha en su casa. Antes, vestirse tomaba tiempo.

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Interior fabrica localizada en India

En el 2007 se abrió un camino alternativo en el mundo de la moda gracias a la creación del concepto Slow Fashion por una inglesa llamada Kate Fletcher. Por este motivo, en Slow Fashion Next, queremos presentaros a esta mujer fundamental en la moda sostenible.

Kate Fletcher es una líder muy inspiradora: activista, escritora y emprendedora amante de la naturaleza, que basa su trabajo en la cultura y la creatividad del diseño y de la moda a partir del compromiso con el medio ambiente y el desarrollo social. También es profesora de Sostenibilidad, diseño y moda en el Centre for Sustainable Fashion de la Universidad de las Artes de Londres y ha escrito el valioso libro “Gestionar la sostenibilidad en la moda: diseñar para cambiar” (2008) muy útil en todas las escuelas de diseño actuales, por su innovadora visión. Nació en Liverpool y creció en una época en que la ciudad era pobre y desordenada, pero muy creativa y generosa a la vez. Allí adquirió el sentido de comunidad, solidaridad y responsabilidad con el entorno, que tal vez, le ayudó a definir la magnifica idea del “movimiento lento” que tanto nos entusiasma.

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Kate Fletcher, autora de varios libros sobre moda sostenible

Su propuesta es muy sencilla y la transmite no solamente en sus libros, sino también a través de sus reconocidos proyectos Craft of Use y Local Wisdom; en castellano algo así como “oficio del uso” e “ingenio local”, que responden a un interés etnográfico sobre cómo los seres humanos usamos las cosas, en este caso, la ropa. Parece complicado pero no lo es. Simplemente nos plantea que podemos producir y utilizar prendas de ropa de manera responsable y reducir así el impacto que supone para el medio ambiente vestirnos, por ejemplo, con unos tejanos confeccionados en alguna de las fábricas de Bangladesh.

La industria textil es la segunda consumidora y contaminadora de agua: fabricar un solo par de jeans conlleva gastar alrededor de 3.400 litros de agua. Por otro lado, el agua utilizada en cualquier proceso de manufactura de tejidos vuelve, contaminando ríos, lagos y océanos. El Banco Mundial estima que el 20% del agua contaminada en el mundo proviene de la producción textil global. Además, la fabricación de las fibras textiles utiliza alrededor de 9 billones de químicos que también acaban contaminando el suelo, el agua y el aire del planeta, incluso a nosotros mismos, tanto a los trabajadores de las fábricas o plantaciones de algodón, como a quienes vestimos estas prendas producidas en masa.

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Contaminacion de las aguas con residuos toxicos provenientes de la industria textil. Fotografía de Greenpeace

Kate Fletcher revoluciona el mundo de la moda destacando el ciclo vital de las prendas: desde su fabricación hasta su consumo y posterior uso. Cuestión que hasta el 2007 quedaba oculto.

Lo que en Slow Fashion Next queremos resaltar de esta gran figura femenina es su idea radical de utilizar el diseño para promover un cambio social, por el cual tomar acción y cultivar el camino hacia la sostenibilidad. Por ejemplo, la idea madre detrás de su proyecto “Craft of use” no es otra que la de valorar el uso de las prendas que ya poseemos, cuidándolas o reutilizándolas; lo que se conoce ahora como el upcycling.

Nuestro uso de la ropa no debe ser, por lo tanto, dependiente de la producción ni del consumismo masivo que impera en la actualidad. Al contrario, debe depender de nuestra responsabilidad con el medio ambiente, de nuestro respeto a los derechos humanos y, por supuesto, de nuestro propio “ingenio”.

foto-4-600xProyecto Local Wisdom

No hay nada de involución a la hora de desempolvar las costumbres de nuestras abuelas para remendar nuestras prendas favoritas, o confeccionar y coser nuestra propia ropa, o tomarnos tiempo buscando y apreciando la calidad de la tela de la ropa que queramos comprar en las tiendas. Solo con ralentizar nuestros hábitos y costumbres de consumo de ropa, podemos ayudar a conservar el planeta en que vivimos.

En esto se basan todos los esfuerzos de Kate Fletcher que se dedica a dar charlas y asesoramiento por todo el mundo para sembrar la semilla de un cambio hacia la moda ética y sostenible.

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