El rosa slow, la puerta a una nueva moda

 
“Materializando sueños”

En estos calurosos días de verano, tratando de refrescarnos, nos hemos sumergido en la trastienda para estudiar qué nos transmiten los colores, su historia e incluso los beneficios que nos aportan. Habíamos oído hablar de la cromoterapia pero nunca imaginamos que podía aportarnos tanto. Por ello, entre tantas maravillas por descubrir, hoy os mostramos la historia y características de un color que nos define y nos acompaña. Muchas y muchos ya nos identificáis con él, y es un placer abrir nuestro pensamiento y compartir la experiencia.

El rosa, color obtenido de la mezcla de rojo y blanco, a menudo descrito como rojo claro o rojo vivo insaturado; es un color lleno de matices e historia.

Desde la antigüedad, ha sido asociado al género femenino. El periodo rococó (1720-1775) fue la época de los colores pastel que pusieron de moda los cortesanos diferenciándose de los tonos vivos asequibles por el pueblo. El rosa pompadour, un rosa principesco, fue un color creado expresamente para Madame Pompadour, amante del Rey de Francia Luís XV. Ella puso de moda la combinación del rosa y el azul claros. De color rosa vestían tanto los hombres como las mujeres. La creación de estos colores era un proceso complejo y caro, ya que se usaban diferentes pigmentos mezclados. Cuando los nobles consideraban que sus ropajes estaban gastados, los donaban a la iglesia católica, que en 1729 lo declaró como color litúrgico. Desde entonces, el tercer domingo de adviento y el tercer domingo de cuaresma los sacerdotes visten de ese color.

Hasta la década de los 60 el rosado era de exclusivo uso de las mujeres, mientras que en la actualidad, los hombres se atreven a innovar con camisas y corbatas de ese color. Es quizá, por lo mismo, uno de los colores que más ha reivindicado su uso y concepción.

Por otro lado, la prensa rosa, también denominada del corazón, trata principalmente temas relacionados con los amores y sentimentalismo, la moda, la estética. Según comentan, el glamour también es rosa. Como dato para reflexionar, es la prensa más leída en España, cinco veces más que la prensa de noticias.

El sabor característico de este color es el dulce, en ocasiones con una sensación pegajosa.

Podemos describirlo como encantador, sociable, amable, sentimental, feliz. Es un color optimista y siempre positivo. Evoca relajación, enamoramiento y sensibilidad, aunque también depende de la tonalidad, pues el fucsia se asocia a la estética pop y el rosa carmín a la decoración vintage.

La expresión “estar como una rosa”, denota buen humor y salud.

Se acepta o se rechaza muy fácilmente según la edad del individuo. En el periodo infantil hasta la preadolescencia, para las niñas, el rosa es el color por excelencia dominando en ropa y complementos. Durante la adolescencia, periodo de negación, es cuando el rosa se rechaza, por

agotamiento, y se convierte en negro, de rebeldía y afirmación de la individualidad.

Pero os preguntaréis, para Slow Fashion Spain, ¿qué representa este color?, ¿por qué lo hemos elegido?. Pues nadie mejor que la fundadora de la plataforma de moda sostenible, Gema Gómez, para explicarlo:

“Me encanta el rosa, es un color que por definición me parece feliz, alegre y creo que la moda necesita mucho esos conceptos…al mismo tiempo es un color que sienta muy bien a todas las mujeres y creo que las mujeres tienen que aprender a sentirse más guapas…es un color de alzar la mirada y alzar la voz…el mundo necesita voces femeninas en cuerpos de hombre o de mujer…el rosa es mi pequeño guiño para animar a que esas voces se escuchen”

Foto: Pinterest

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