Conociendo a Isabelle Quéhé, activista de la moda ética

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En esta entrevista a Isabelle Quéhé conoceremos su trayectoria en la moda ética desde que fundó el “Ethical Fashion Show” en París en 2004.

Por el equipo Slow Fashion Next.

* Versión original abajo.

SFN: Buenos días Isabelle ¿cuándo empezaste a trabajar por una moda ética?

Hola, me llamo Isabelle Quéhé y soy activista de la moda ética desde 2004, con la asociación que gestiono “Universal Love”.

Fundé el “Ethical Fashion Show” en París en noviembre de 2004. Después de darme cuenta de que la moda era una fuente de desigualdades sociales y graves impactos ambientales. Después de varias reuniones con Oumou Sy, originario de Senegal y Bibi Russel de Bangladesh, quien fundó “Fashion for Development”, quise promover a diseñadores internacionales cuyos valores comunes eran: el respeto al hombre, el medio ambiente, destacando los conocimientos textiles que son importante preservar porque son la riqueza de las diferentes culturas y es importante preservarlos para transmitirlos a las generaciones futuras.

Quería que todos se dieran cuenta de que detrás de nuestra ropa, hecha principalmente desde los años 90 en los países del sur de Asia, había trabajadores que sufrían. Lo asocie a la feria que presentaba colecciones internacionales responsables, ciclos de conferencias que informaban temas de una manera más ética.

Además, siempre tuvimos un día reservado para el público en general.

SFN: Antes de la COP21, ¿has trabajado alguna vez en el cambio climático y la moda?

Sí, como explicaba antes fundé el “Ethical Fashion Show” que llevé a cabo de 2004 a 2013 en París.

Luego vendí el concepto de la feria al grupo MesseFrankfurt en 2010 y trabajé para desarrollarlo con ellos durante 3 años en París y Berlín. Esta feria todavía existe en Berlín, hoy conocida como “Neonyt”.

En 2012, concebí una exposición: “Al revés de mi aspecto, ¿qué impacto tiene mi ropa en el planeta?” para los adolescentes que es una exposición que viaja desde las escuelas secundarias a las universidades en París, en los suburbios, pero también en toda Francia. Este año, en colaboración con ADEME (Agencia de Gestión de Medio Ambiente y Energía), hicimos un folleto que se distribuye bajo demanda en las escuelas.

También actualizaremos la exposición, y planeamos un recorrido por varias ciudades de Francia con talleres relacionados con reparación, upcycling, personalización… (Lyon, Marsella, Burdeos, Lille, Nantes, Estrasburgo).

SFN: En la COP21, el tema de la moda fue muy importante gracias a vuestro éxito en conseguir el compromiso de la Unión de Industrias Textiles (UIT) y la Federación de Tejidos y Lencería para firmar un capítulo sobre el cambio, clima y moda. Quizás sea uno de los primeros momentos en los que comenzamos a hablar sobre cambio climático y moda.

En 2015 y en la continuidad de las acciones que había emprendido con Universal Love (asociación sin ánimo de lucro), en asociación con ADEME propuse un evento: “Cambiando la moda por el clima” donde escribimos una carta de compromiso para el sector de la moda que fue firmada por la UIT, la federación de tejidos y lencería, Alter-Tex, más de 200 actores, estudiantes de moda, diseñadores, industriales…

Para mí lo primero fue la injusticia social la que me empujó a fundar la feria Ethical Fashion Show y me alentó a denunciar las malas condiciones de trabajo en el sector textil, pero también entendí que todo estaba relacionado, el maltrato para los hombres también significan impactos en el medio ambiente. De hecho, cuando hay pocas consideraciones para los trabajadores textiles, generalmente se les permite trabajar sin protección con productos que pueden ser tóxicos, prohibidos en Europa y peligrosos para su salud y muchos se utilizan en el sector para la producción de Fibras sintéticas, pero también para tintes, trabajos en cuero… (cromo, disruptores endocrinos …).

Los diversos estudios posteriores han confirmado lo que muchos especialistas ya han denunciado durante muchos años.. pero el estado del planeta hoy y muchos documentales como: “Compramos, quién paga (2004)”, “True Cost“(2014) River Blue (2017) solo reforzó estos datos.

También diré que la tragedia de Rana Plaza en 2013, que ha sido recogida por muchos periódicos y revistas, incluida la moda, ha contribuido a una nueva ola de despertar a los consumidores, en particular de la generación de jóvenes de 25 a 35 años de edad.

El movimiento Fashion Revolution del Reino Unido, gracias a Carry Somers y Orsola de Castro, también ha contribuido mucho a este despertar de conciencia… Y también las redes sociales se han apoderado.

Todo el mundo hoy puede ser un actor comprometido a través de sus compras.

Nos vestimos para complacer… es nuestra piel “exterior”, queremos ser agradables a la vista… es impensable hacerlo en detrimento de las mujeres (el 80% son mujeres jóvenes las que hacen nuestra ropa) que estas personas están sufriendo, que arriesguen sus vidas, sin poder satisfacer sus necesidades vitales. Cada uno de nosotros debe pedir más transparencia… ¿Dónde está hecha la ropa que vestimos, por quién? ¿En qué condiciones sociales y ambientales?

Hoy, ninguno de nosotros quiere apoyar este estado de hecho y esta esclavitud moderna.

Y la industria textil es la segunda industria más contaminante del mundo, responsable de 1.200 millones de toneladas de gases de efecto invernadero cada año, más que el transporte aéreo y marítimo combinado.

SFN: Más tarde, en Marruecos, en la COP22, qué progresos se habían hecho. No veo en la COP23 que el tema de la moda haya sido tan notable como en ediciones anteriores. Sin embargo, en la COP24, Stella McCartney defendió el capítulo de la moda con otras compañías. ¿Fue la evolución del trabajo que comenzaste o no tuvo nada que ver?

Espero realmente haber contribuido a esta conciencia. En la COP 22 en Marrakesh, los actores del sector aún sospechaban bastante, sintieron que algo estaba sucediendo pero aún no estaban completamente convencidos. Desde entonces, he visto que durante uno de los últimos desfiles de moda en Marrakech, hubo una conferencia sobre el tema… Así que esto se está moviendo gracias a diferentes movimientos, ONG como Greenpeace en todo el mundo, las naciones unidas por el clima se han dado cuenta de la importancia del tema y la conciencia del impacto ambiental del sector en el medio ambiente y para llegar a la COP 24…

Pude asistir a una de las primeras reuniones de trabajo en Bonn sobre el tema en presencia de marcas como H&M, Adidas, Puma, Filippa K, etc.

Es importante que las Naciones Unidas se ocupen oficialmente del tema y actúen.

SFN: Y a día de hoy, ¿todavía hay trabajo en esta dirección con la Unión de Industrias Textiles (UIT) y la Federación de Punto y Lencería? ¿Podrías contarnos un poco sobre qué pasa a día de hoy?

Hoy, cada una de las federaciones francesas, ya sea la ITU, la federación de prendas de punto y lencería, la federación de PAP o la alta costura, cada una de ellas ha comenzado un trabajo para gestionar su marca de una manera más responsable… También se trata de la supervivencia de cada una de ellas. A través de las redes sociales hoy en día es muy fácil denunciar marcas que tienen malas prácticas. Las marcas lo saben.

SFN: Y finalmente, ¿cuál es su visión del futuro de la moda para este año 2019?

Veo que en todas partes del mundo, de norte a sur, la conciencia es importante. Si bien hace pocos años, el tema era poco o nada tratado en las revistas de moda, ahora es común leer todas las semanas, al menos en Francia, un artículo sobre el tema que denuncia esta o aquella mala práctica (como cuando Burberry o H&M queman lo que no han vendido…).

Soy muy positiva y creo que gradualmente, la moda ética, responsable, “comprometida”, será el nuevo estándar. Esto llevará tiempo porque involucra a toda una cadena de producción (con muchos pasos que a veces están separados por miles de kilómetros) y que las regulaciones de los derechos sociales y ambientales no son las mismas en todos los países.

Los cambios deben hacerse a diferentes niveles:

La enseñanza de la moda en los próximos años también tendrá un gran papel que desempeñar en la capacitación de futuros diseñadores que piensen de una manera ética y circular.

También es necesario que las marcas cambien su modelo de negocio: producir más para vender más barato, no será posible en el futuro… Es necesario pensar en una moda más circular, el ecodiseño, la investigación de los materiales es muy importante para reducir los impactos ambientales. Revalorizar el trabajo de los trabajadores textiles y lores de toda la industria. Educar al público para comprender mejor los diferentes impactos de la ropa y por qué es importante comprar menos, comprar mejor, productos que estén hechos para durar… Reciclar la ropa que ya no quieren usar. Hoy si queremos defender el medio ambiente no siempre podemos comprar más, más barato y tirar. Del mismo modo, las marcas deben dejar de producir tanta cantidad de ropa que termina en vertederos.

Hoy puede verse bien, en el mercado de oportunidades y aumentos de alquiler… Cada vez más consumidores son sensibles a los problemas sociales y ambientales y no se detendrán. Esto también es visible en todos los productos de consumo. La transparencia se convierte en un factor importante para el consumidor.

Tendremos el placer de escuchar a Isabelle el próximo viernes 1 de marzo en el Palacio Miramar en San Sebastián en la jornada “Slow Fashion. El cambio positivo para el planeta y las personas“, evento específico de moda dentro del evento internacional de cambio climático “Change the Change” organizado por el Departamento de Medio Ambiente y Obras Hidráulicas de la Diputación de Gipuzkoa. ¡Os esperamos! ♡ ♡ ♡

SFN: Bonjour Isabelle,Quand vous avez commencé à travailler pour une mode éthique?

Bonjour, Je m’appelle Isabelle Quéhé et je suis une activiste de la mode éthique depuis 2004, avec l’ association Universal Love que je dirige.

Jai fondé Ethical Fashion Show à Paris en Novembre 2004. Après avoir compris que la mode était source d’ inégalités sociales et d’impacts environnementaux graves.

C’est à la suite de plusieurs rencontres notamment avec Oumou Sy, créatrice originaire du Sénégal et de Bibi Russel du Bangladesh qui a fondé « Fashion For developpement » que j’ai eu envie de promouvoir les designer internationaux dont les valeurs communes étaient : respect de l’Homme, de l’environnement, mise en avant de savoir-faire textiles qu’il est important de préserver car ils font la richesse des différentes cultures et qu’il est important de les préserver pour les transmettre aux générations futures.

J’ai eu envie que chacun prenne conscience que derrière nos vêtements pour la plupart fabriqués depuis les années 90 dans les pays d’Asie du sud il y avait des ouvrières en souffrance. J’ai associé au salon qui présentait des collections responsables internationales, des cycles de conférences informant des enjeux d’une mode plus éthique.

De plus nous avions toujours une journée réservée au grand public.

SFN: Avant la COP21, avez-vous déjà travaillé sur le changement climatique et la mode?

Oui comme expliqué précédemment : jai fondé le salon Ethical Fashion Show que jai développé de 2004 à 2013 à Paris.

J’ai revendu le concept du salon au groupe MesseFrankfurt en 2010 et travaillé à le développer avec eux pendant 3 ans à Paris puis Berlin. 

Le salon existe toujours à Berlin. 

En 2012, j’ai conçu une exposition : « Le revers de mon look, quels impacts ont mes vêtements sur la planète ? «  pour les teenagers qui est une exposition qui voyage de lycées en collèges à Paris, banlieue mais aussi dans toute la France. Cette année, en partenariat avec l’ADEME( agence de l’environnement et de la maitrise de l’ énergie), nous en avons fait une brochure (en PJ) qui est distribuée à la demande dans les écoles.

Nous allons aussi remettre à jour l’exposition en pied dont nous prévoyons une tournée dans plusieurs villes de France avec des ateliers associés de réparation, up-cycling, customisation …(Lyon, Marseille, Bordeaux, Lille, Nantes, Strasbourg).

SFN: Lors de la COP21, le thème de la mode était très important grâce à votre réussite dans l’engagement de l’Union des industries du textile (UIT) et de la  Fédération de la maille et de la lingerie pour signer un chapitre sur le changement climatique et la mode. Peut-être l’un des premiers moments où l’on a commencé à parler de changement climatique et de la mode. Dites-nous comment vous êtes arrivé à l’étude de Carbon Trust, ce qui a retenu votre attention, quelles conclusions avez tire-vous de l’étude et comment le processus a évolué.

Je n’ai aucun rapport avec l’étude de Carbon Trust.

En 2015 et dans la continuité des actions que j’avais entreprise avec Universal Love (association à but non lucratif) j’ai proposé, en partenariat avec l’ADEME

un événement :
« Changer la Mode pour le Climat » à l’occasion duquel nous avons écris une charte d’engagement du secteur de la mode et de l’habillement pour le climat (ci-jointe) qui a été signée par l’UIT, la fédération de la maille et de la lingerie alter-tex, plus de 200 acteurs, étudiants en mode, designers, industriels….

Pour moi c’est tout d’abord l’injustice sociale qui m’a poussé à fonder le salon Ethical Fashion Show et encouragé à dénoncer les mauvaises conditions de travail dans le secteur textile mais j’ai aussi compris que tout était lié, mauvais traitements des Hommes signifie aussi impacts sur l’environnement (voir les chiffres sur le booklet). En effet quand on a peu de considérations pour les travailleurs textiles on les autorise généralement à travailler sans protection avec des produits qui peuvent être toxiques, interdits en europe et dangereux pour leur santé et ils sont nombreux à être utilisés dans le secteur pour la production de fibres synthétique, mais aussi pour les teintures, le travail du cuir…. (chrome, perturbateurs endocriniens…)

Les différentes études par la suite ont confirmés ce que beaucoup de spécialistes avaient déjà dénoncés depuis de nombreuses années… mais l’état de la planète aujourd’hui et de nombreux documentaires comme : «  Nous achetons, qui paye (2004), « the true cost » (2014) River Blue (2017) n’ont fait que renforcer ces données.

Je dirai aussi que la tragédie du Rana plazza en 2013, qui a été reprise par beaucoup de journaux et magazines y compris de mode a contribué à un nouveau mouvement de réveil des consommateurs, particulièrement de la génération des 25-35 ans qui sont aujourd’hui très engagés.

Le mouvement Fashion Revolution parti des UK grâce à Carry Somers et Orsola de Castro a aussi beaucoup contribué à ce réveil des consciences….

Et aussi les réseaux sociaux ont pris le relais.

Chacun aujourd’hui peut être un acteur engagé via ses achats.

On s’habille pour plaire… c’est notre peau « extérieure », nous voulons être agréables à regarder… c’est impensable de le faire

au détriment des femmes (à 80 % se sont des jeunes femmes qui fabriquent nos vêtements) que ces personnes soient en souffrance, qu’elles risquent leur vie, sans pouvoir répondre à leur besoin vitaux. Chacun de nous doit demander plus de transparence… Où sont fabriqués les vêtements que nous portons, par qui ? dans quelles conditions sociales et environnementales.

Aujourd’hui chacun de nous ne veut pas cautionner cet état de fait et cet esclavagisme moderne.

Et l’industrie textile est la deuxième industrie la plus polluante dans le monde, responsable de 1,2 Milliards de tonnes de gaz à effet de serre chaque année, plus que les transports aérien et maritimes réunis.

SFN: Ensuite, au Maroc, à la COP22, quels progrès avaient été accomplis. Je ne vois pas dans la COP23 que le thème de la mode a été aussi remarquable que dans les éditions précédentes. Cependant, lors de la COP24, Stella McCartney a défendu le chapitre de la mode avec d’autres sociétés. Était-ce l’évolution du travail que vous avez commencé ou n’aviez rien à voir?

Jespère avoir réellement contribué à cette prise de conscience. Lors de la COP 22 à Marrakech les acteurs du secteur étaient encore assez suspicieux, sentaient bien qu’il se passait quelque chose mais n’étaient pas encore complètement convaincus. J’ai vu depuis, que lors d’un des derniers salons de mode de Marrakech, ll y a eu une conférence sur le sujet…. Donc çà bouge

Grâce à différents mouvements, ONG comme Greenpeace et ce partout dans le monde, les nations unis pour le climat ont pris conscience de l’importance du sujet et conscience de l’impact environnemental du secteur sur l’environnement et de porter à la COP 24

J’ai pu assister à une des première réunion de travail à Bonn sur le sujet en présence de marques comme HetM, Adidas, Puma, Filippa K, etc…

C’est important que les Nations Unies portent à leur tour officiellement le sujet et s’engagent.

SFN: Et aujourd’hui, existe-t-il encore des travaux dans ce sens avec l’Union des industries textiles (ITU) et la Fédération du tissu et de la lingerie? Pourriez vous nous raconter un peu où vous jetez aujourd’hui?

Aujourd’hui chacune des fédérations françaises que se soit l’UIT, la fédération de la maille et de la lingerie, la fédération du PAP ou de la haute couture, chacune d’entre elle ont

Entamé un travail d’éveil de leur marque membre pour une mode plus responsable… il en va aussi de la survie de chacune d’entre elle.

Via les réseaux sociaux aujourd’hui il est très facile de dénoncer des marques qui auraient de mauvaises pratiques. Les marques le savent.

SFN: Et pour finir, euelle est votre vision de l’avenir de la mode pour cette année 2019?

Je constate que partout dans le monde du nord au sud, la prise de conscience est importante. Alors qu’il y a encore quelques années, le sujet était peu ou pas traité dans les magazines de mode il est aujourd’hui courant de lire chaque semaine en tout cas en France, au moins un article sur le sujet qui dénonce telle ou telle mauvaise pratique (comme quand burberry ou HetM brûle ses invendus…

Je suis très positive et je pense que progressivement, la mode éthique, responsable, « engagée », sera la nouvelle norme. Cela prendra du temps car cela concerne toute une chaine de fabrication (avec de nombreuses étapes qui se situent parfois à des milliers de km les unes des autres ) et que les réglementations des droits sociaux et environnementaux ne sont pas les mêmes dans tous les pays.

Les changements doivent se faire à différents niveaux :

l’enseignement de la mode dans les années qui viennent aura aussi un grand rôle à jouer pour former les futurs designers à une mode éthique et circulaire.

Il faut aussi que les marques et enseignes changent leur business plan : produire plus pour vendre moins cher, ne sera plus possible dans le futur….

Il faudra penser à une mode plus circulaire, l’éco-conception, la recherche des matières est très importante afin de réduire les impacts environnementaux.

Revaloriser le travail des ouvriers textiles et ceux de toute la filière.

Eduquer le public à mieux comprendre les différents impacts du vêtements et pourquoi il est important de moins acheter, de mieux acheter, des produits qui sont faits pour durer… de recycler les vêtements qu’ils ne souhaitent plus porter.

Aujourd’hui si l’on veut défendre l’environnement nous ne pouvons pas toujours acheter plus, moins chers et jeter.
De même les marques doivent arrêter de trop produire… des vêtements qui finissent dans les décharges.

Aujorud’hu on le voit bien, i le marché de l’occasion et de la location augmente… Les consommateurs sont de plus en plus nombreux à être sensibles aux enjeux sociaux et environnementaux et cela ne s’arrêtera pas. Cest d’ailleurs visible sur tous les produits de grande consommation. La transparence devient un facteur important pour le consommateur.

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